Un ablandador de agua correctamente calibrado no hará que su agua sepa salada en niveles que la mayoría de las personas puedan detectar. El proceso de intercambio iónico reemplaza calcio y magnesio — los minerales que causan dureza — por una cantidad muy pequeña de sodio, generalmente entre 20 y 30 miligramos por litro en hogares con dureza moderada. Eso es menos sodio del que contiene una rebanada de pan comercial.
La cantidad exacta depende de la dureza real de su agua y de cómo esté programado el equipo. Un técnico debe medir los granos por galón con prueba en sitio y ajustar la válvula de control para que la regeneración ocurra solo cuando la resina lo necesita. Cuando el sistema regenera con demasiada frecuencia o usa más sal de la necesaria, el agua puede sentirse más salina de lo normal — eso es un problema de calibración, no una característica normal del ablandador.
Si alguien en su hogar debe limitar el sodio por recomendación médica, tiene opciones claras. Puede usar cloruro de potasio en lugar de sal de sodio durante la regeneración, aunque cuesta más. También podemos instalar una línea de bypass en el grifo de la cocina para que el agua para beber y cocinar no pase por el ablandador, mientras el resto de la casa recibe agua ablandada para proteger tuberías, ropa y electrodomésticos.
Durante la evaluación inicial, probamos la dureza, revisamos el consumo de agua del hogar y explicamos qué configuración tiene sentido para su situación. Blackmon Plumbing instala y calibra ablandadores en toda el área de servicio con 19 años de experiencia y licencia MPL-38162.